miércoles, febrero 04, 2009

San Galo

Ahora mismo estoy en mi primer dia de reunión en St Gallen. Siempre ha sido un misterio para mí el criterio para traducir los nombres propios, de ciudades o países. No sé quien decidió que London debería llamarse Londres en castellano, o que Nihon (o Nippon) debería ser Japón en nuestro iddioma. Pero lo que más me sorprende es porqué alguien se tomaría la molestia de traducir el nombre de una ciudad tan chica como Sankt Gallen: Mi supina ignorancia es la culpable de que desconciera por completo la existencia del nombre propio Galo (suponiendo entonces que el santo le diera el nombre a la ciudad), ¿Quién decidió que Gallen sería Galo? Habrá una academia de los nombres multilingües... ¿Tiburcio en inglés?

Bueh... se supone que debería estar trabajando y estoy pensando (y escribendo) tonterías, me vuelvo al laburo.

Edito: San Galo resultó ser un monje irlandés del siglo 6º. San Gallus (ahi está el nombre original) vino desde irlanda al continente de misiones a la orden de San Columbanus. De ahí que la atracción turística más importante de la ciudad sea la abadía de Sankt Gallen, que en un principio fue una pequeña iglesia que se construyó en honor al monje después de su muerte. Entre sus milagros (que hay que hacer milagros para ser santo, no es tan fácil eh) está el liberar a una mujer de la posesión de un demonio ahí por el siglo 9, a saber también qué interpretaban como posesión en esa época, que en esa época uno se atragantaba con una aceituna, tosía con ruidos raros y te enviaban a la hogera. Y con eso tenemos el apunte cultural del día.