Trololo
Hace un par de días, gracias a un tweet que lei por ahí supe de la existencia de Eduard Khil, conocido como el Señor Trololo.
Una rápida búsqueda me llevó al vídeo de Youtube en cuestión, ahora no me puedo quitar la canción de la cabeza, y la imagen de este señor sobremaquillado con su melena acartonada me persigue en sueños. Y como quiero arrastrar a la mayor cantidad de gente conmigo a esta maldición que me está comiendo el cerebro y llevándome a la demencia, pues cuelgo el vídeo a continuación.
Pero no vengo a hablar de este señor y su canción (hay quien dice que si repites Trololo tres veces delante de un espejo a las 12 de la noche, el tipo ese se te aparece detrás cantando con su sonrisa helada), vengo a comentar lo que pasó a consecuencia del vídeo, esto es increíble, y lo que voy a explicar juro que es real.
Antes:
Cualquier día de la semana, algo pasadas las 9 de la noche, la niña (4 meses recién cumplidos) está recién bañada y hay que ponerle el pijama. Apenas la tumbo en el cambiador y le voy a poner su ropa, se larga a llorar, a grito pelado especialmente cuando le pongo las mangas (lo odia). Luego se queda nerviosa para comer, patalea y se queja hasta que le vuelve a bajar el sueño.
Ahora:
6 de la tarde, le pongo al Trololó en el portátil y se queda con la boca abierta mirando con los ojos como platos (no exagero, se hipnotiza). Luego más tarde la llevamos a bañar, salimos del baño y mientras la tumbo en el cambiador yo voy cantando Ahaaahah.. ya ya yaaa… ya ya yaaaa yaaaa yayaya… LooooOoooooooooOOH, lo lo looooo… trololoooo, lo, loloooooo…. Se me queda mirando mientras pone caras de “qué pasa aquí”, incluso se ríe y no se queja ni una vez, incluso cuando le pongo las mangas. Se va a comer de buen humor, se queda dormida con el pecho en la boca (el mío no, eh) y a dormir todos.
Esta mañana, la niña estaba inquietísima de nuevo, se movía y se quejaba. Desde que nació, hemos visto lo inquieta que es nuestra hija, hemos probado de todo y nos hemos leído toda clase de libros (desde el Doctor González que piensa que todo se soluciona abrazando a los niños y metiéndolos a la cama con uno, hasta el Doctor Estivill, que piensa que todo se soluciona encerrando a los niños en un calabozo) y normalmente nada sirve para que se tranquilice. Yo estaba en el trabajo y ella con su madre en la casa. Su madre me comenta luego por Google Talk que consiguió calmar a la niña… ¿Adivinan cómo?
Este hombre es el mejor invento de la URSS con diferencia.
